En esta ocasión teníamos que llevar a cabo la reforma integral de una vivienda en la calle Joaquín Costa, en pleno barrio del Ensanche de Valencia. Los propietarios buscaban una distribución más funcional, con espacios adaptados a su forma de vivir y una estética contemporánea, limpia y atemporal.
El principal reto era integrar la cocina con el salón para ganar amplitud y mejorar la conexión entre ambas estancias, pero sin perder la sensación de independencia propia de cada espacio.




La solución fue incorporar una medianera de cristal grabado que delimita visualmente la cocina y el salón sin impedir el paso de la luz natural. De este modo, ambos ambientes mantienen su identidad mientras forman un conjunto armónico. La vivienda dispone de tres dormitorios y dos baños, uno de ellos integrado en la habitación principal, donde también se ha creado un amplio vestidor que aporta comodidad y capacidad de almacenamiento al día a día.










